Sobre el escenario, ante nosotros, la arena se vuelve magia

Las obras de arena de Ilana Yahav son espectaculares por derecho propio, pero nos dejan sin aliento cuando vemos su creación y evolución allí mismo en el escenario!

Sobre una mesa de arena con iluminación de fondo, Ilana “hace su magia” mientras una cámara de vídeo instalada arriba transmite la obra emergente en vivo a una pantalla gigante, contemplada por un público casi en trance hipnótico que parece fusionarse con su personalidad durante la creación.

En sus presentaciones, Ilana logra extraer lo mejor de cada obra, y a petición de sus espectadores, crea nuevos trabajos a la medida del espíritu de cada acontecimiento.

El arte con arena es una forma de expresión compleja y delicada, en la que los errores son inadmisibles. En la pantalla puede verse cada grano de arena, por lo que los movimientos de Ilana son fluidos, suaves y seguros para que las obras surjan de ellos con gracia y naturalidad.

“En estas presentaciones”, comenta, “no puedo darme el lujo de cometer errores.

No puedo detenerme, vacilar ni reparar nada. Tengo que fluir con la música. Debo mantener el ritmo. Utiizo las emociones como si fueran pinceles; los movimientos son como caricias, a veces totalmente a ciegas, porque mientras voy creando la imagen no puedo ver el resultado; solo lo veo al retirar la mano de la mesa, y entonces ya estoy en medio del próximo segmento…”

Esa experiencia es reforzada por la música de fondo, especialmente adaptada a la naturaleza y el contenido de la obra. Ilana la compara a una danza, con las manos siguiendo el ritmo de la música. El efecto es a la vez mágico y sorprendente.